El gobierno del estado de Hidalgo pretende consumar el desalojo de la Fundación Arturo Herrera Cabañas del edificio que ocupa desde hace 26 años en el Centro Histórico de Pachuca.
La administración del morenista Julio Menchaca ha sido duramente criticada por esta medida. Sociedad civil y artistas buscan frenar dicho desalojo, pues la fundación ha mantenido y rescatado el inmueble que se encontraba en completo abandono y con graves daños estructurales.
La casona había sido seriamente afectada por el huracán Paulina, con colapso de pisos superiores. La Fundación intervino para evitar su destrucción total al detectar que los pisos originales de la planta baja corrían riesgo de derrumbarse por el peso de los escombros y el agua acumulada.
Aunque el edificio pertenece al gobierno estatal, las autoridades desconocían su estado real. La Fundación informó de la situación, pero nunca recibió apoyo oficial para su mantenimiento. Todo el trabajo se realizó con recursos propios y aportaciones de socios y la familia Herrera Gutiérrez.
Durante 32 años, la Fundación se ha dedicado a promover la cultura, el arte y el deporte en Hidalgo. Ha organizado exposiciones, talleres, seminarios, recitales, conciertos y conferencias, además de sostener un rocodromo y una importante colección de casi 40 mil libros, documentos, archivos, pinturas y esculturas.
En ese espacio se han expuesto obras de Tamayo, Amaya y Jesús Martínez, y se ha dado oportunidad a artistas hidalguenses. Se han impreso libros sobre el estado, impartido talleres de verano y desarrollado actividades con más de 60 integrantes, incluyendo coros, grupos escénicos y ballet.
La Fundación ha funcionado como un espacio plural que fomenta el diálogo ciudadano, la participación de grupos feministas, sindicales y organizaciones de la sociedad civil. Ha rescatado archivos históricos y organizado festivales, caminatas y discusiones sobre leyes con ciudadanos y legisladores.
Sin recibir presupuesto estatal, la Fundación abrió una pequeña barra de café para generar recursos destinados íntegramente a sus actividades culturales. Sin embargo, el gobierno la acusa de tener fines de lucro y ahora pretende desalojarla sin juicio previo, violando el artículo 14 constitucional.
Esta acción afecta a la sociedad, a los artistas y a los grupos culturales que han encontrado en la Fundación un espacio vivo para preservar y difundir la cultura de Hidalgo. La institución ha solicitado un amparo y mantiene su compromiso de seguir trabajando con el apoyo de la ciudadanía.
Esta acción se suma a otras por parte del Gobernador Menchaca contra las arte y la cultura hidalguense.

